Reflexión final y felices fiestas!

Hoy es 21 de diciembre y llegó el momento de celebrar el comienzo del verano y cerrar el año.

Pude terminar un sketchnote que de alguna manera resume el camino que recorrí este 2017.

Y surgen varias preguntas: qué pasó realmente? Qué hago con esto que pasó? Entonces qué, cómo sigo?

Estuve trabajando un poco sobre estas preguntas luego de hablar con Silvia en el cierre del año.

Q1: What?

A1: me “arranqué” de mi zona de confort, todo el año.

A1: Me divertí, nunca jamás me aburrí

A1: Siento que aprendí más sobre los procesos de enseñanza-aprendizaje que mis 18 meses en la universidad cursando materias pedagógicas y de didáctica

A1: Mis niveles de adrenalina y dopamina se mantuvieron altos por 11 meses

Q2: What about the what?

A2: logré mejores aprendizajes, más significativos?

A2: Cómo puedo mejorar la evaluación del aprendizaje?

A2: Cómo puedo lograr sacar a los alumnos de SU zona de comfort?

A2: Cómo puedo lograr que el sentimiento de “estoy aprendiendo!” sea motivante y booster de dopamine en los alumnos también?

Q3: So What?

A3: tengo que rever mi propia documentación para retomar ideas

A3: Hacer un balance de altos y bajos de este año

A3: Investigar más y leer más, mantenerme actualizada a través de las redes

A3: Rever el feedback que me dieron los alumnos para replantear las propuestas

 

Q4: Now What?

A4: mejorar el Aprendizaje Basado en Proyectos, priorizarlo (PBL)

A4: Mejorar el feedback

A4: Mejorar los métodos de evaluación

A4: Estrechar los vínculos colaborativos con mis colegas

A4: Procurar el apoyo explícito del colegio en este camino

Para cerrar, no quiero dejar de mencionar que en estos últimos meses formarmos una Comunidad Profesional de Aprendizaje con colegas del cohort 2017 y también de otros cohorts. Fue principalmente un espacio SEGURO para hablar de las experiences del año, los éxitos y frustraciones, las dudas y miedos. Me parece particularmente importante el concepto de espacio seguro, porque es lo que creo que es importante lograr en el aula cuando esperamos que nuestros alumnos reflexionen sobre su propio aprendizaje.

Tuvimos la oportunidad -reconocida institucionalmente – de plantear incógnitas sobre plataformas (Schoology vs Classroom), escuchar experiencias en distintas herramientas de colegas de los tres niveles y afianzar los vínculos, cerrando con muchísimas ganas de seguir trabajando juntos, de esta manera, como colegas de un colegio, y con el deseo de que las autoridades (y no solo las autoridades, por qué no, los colegas alemanes) también puedan participar de estos espacios, para unirnos y generar momentos de planteos profundos sobre qué tipo de colegio queremos, en qué dirección vamos.

No puedo más que decir, que pese a momentos más difíciles, cierro este 2017 con inmensa satisfacción. Agradezco especialmente a Silvia, quien trascendió lo estrictamente establecido en su programa de coaching, convirtiéndose en oídos y corazón para acompañarme en esta transición, disponible siempre, positiva, creativa, motivadora.

Tengo también que agradecer a las autoridades del colegio, quienes me dieron esta oportunidad en febrero. Estando aún de vacaciones, recibí un llamado con la oferta de participar en esta capacitación. Sin tener idea de qué se trataba, pero con la idea de que siempre se saca algo positivo de cualquier capacitación, acepté. Sin jamás imaginar lo que me significaría.

Podría decir que 2017 fue un año bisagra, seguramente no sea el último (ojalá no lo sea!). Empiezo una nueva etapa, ya más consolidada en esta maravillosa profesión, que es la de enseñar.

Felices fiestas!

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