Enseñanza de las Ciencias

Por fin tengo tiempo para dedicarle al blog. Este año me embarqué en una nueva aventura, la de anotarme en un posgrado de Especialización en Educación en Ciencias, de manera virtual en UDeSA. Como yo ya había tenido un contacto con el equipo de Ciencias de UDeSA, al ver que Melina Furman, María Eugenia Podestá y otros grandes como Gabriel Gellon y Rebeca Anijovich eran parte del cuerpo docente no lo dudé. Pero como también me lleva mucho tiempo estuve complicada para tener actualizado el blog. Y sin embargo, tanto para contar!

En este post quiero contar un poco mi experiencia en este primer trayecto del posgrado, que incluyó 3 materias: Análisis y Reflexión sobre la Práctica Educativa, Epistemología e Historia de la Ciencia como ordenadores de la Enseñanza y Aprendizaje y Enseñanza de las Ciencias.  Clickeando en cada uno de las materias podrán encontrar una reflexión resumida sobre el recorrido.

Para dar una impresión general, no podría estar más feliz con esta decisión y el apoyo financiero que recibí tanto de UDeSA como de parte del colegio para poder acceder a esta especialización. Una vez más salí de mi zona de confort, embarcándome en una aventura incierta. Incierta porque es la primera vez que hago una capacitación 100% virtual. Ante la duda de cuánto tiempo me iba a insumir, para ser consciente de la responsabilidad y estar segura de poder cumplir, me informaron los organizadores del curso que calculaban con una dedicación aproximada de 5 horas semanales. Visto así, no parece mucho. Pero lo es. Cuando tenés muchas horas en el colegio, muchas planificaciones nuevas, puesta en marcha de proyectos de comprensión y además una vida personal con tres hijos, 5 horas es un tiempo considerable. Pero puedo asegurar que son 5 horas de disfrute. A veces pueden ser más, otras menos. Pero valen la pena, porque es el tiempo para uno mismo, para sentir que uno de manera autónoma y responsable sigue creciendo y aprendiendo. Son las horas que tenemos para estar confrontados con nuestra propia práctica, enriquecernos, repensarnos. Es un momento egoísta y -por qué no- egocéntrico.

Siento que desempolvo y organizo mentalmente un montón de nociones que tenía, pero que a la luz de cómo enseñar ciencias, cobran vida y cuerpo, y realidad. Una realidad inmediata que empecé a transformar en mejoras de clases desde la primera semana de posgrado. Cada semana, cada temática nueva planteada, me tiró puntas para mejorar mi propia práctica.

Ayer entregué mi último trabajo final. Estoy ansiosa por la devolución de mis docentes, y mucho más aún por empezar con las próximas 3 materias.

Tengo por suerte también un archivo enorme de recursos y bibliografía que -cuando tenga tiempo-quiero organizar para compartir con mis docentes de ciencias de todos los niveles. Y empezar a multiplicar, para lograr formar alumnos que entiendan la ciencia como proceso y no solo como producto, que comprendan cómo funciona y sean adultos formados y críticos.

2 Responses

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  1. Marianita 14th junio 2019 at 7:33 pm | | Reply

    La verdad que sos una Genia! Con todo lo que tenés, encima agregarle un posgrado!!! Te felicito, es admirable!!
    Me alegra que lo hayas disfrutado y te deseo muuucha suerte en el trabajo final 🙂
    Con cariño,
    Marianita

  2. Silvia Rosenthal Tolisano 15th junio 2019 at 11:47 am | | Reply

    @Evelyn
    Me alegro muchísimo que estás considerando ser curadora para otros docentes de ciencia… la responsabilidad de un curador es cada vez más importante de considerar, si recibimos/almacenamos información.
    Curación va más allá de solamente organizar y compartir…
    Quizás te interesa mi último blog post sobre el tema de la curación- http://langwitches.org/blog/2019/05/19/curation-as-an-educational-challenge/

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