“El error como oportunidad de aprender” (Anijovich)

 

ERROR- DIÁLOGO- REFLEXIÓN

 

A partir de un error, puede iniciarse un diálogo y desencadenarse un proceso de reflexión metacognitiva muy enriquecedor . El común de la gente diría hoy en día: “Equivocándose se aprende”, sin embargo naturalizar este concepto, no alcanza. Como profesionales de la educación debemos ir más allá y para ello es preciso contar  con referencias teóricas que permitan interpretar los tipos de errores que comenten los alumnos , formular una hipótesis sobre sus causas e implementar estrategias de intervención.

Aquí comparto un video como breve resumen del texto de Anijovich:

El error SISTEMÁTICO: es el que  la mayoría de los sujetos comete con cierta regularidad, en un momento evolutivo dado, o en el proceso de dominio de un contenido determinado.

El modo habitual de tratar estos errores sistemáticos una vez identificados, es plantear situaciones problemáticas, a partir de las cuales se expliciten  y cuestionen las concepciones equivocadas, de modo que los alumnos que las sostienen se vean en la necesidad de cambiarlas. Esto se logra con contraejemplos  y de  la confrontación con otros compañeros que hayan superado la noción errónea y ayuden a sus pares a iniciar el camino del cambio conceptual.

Comparto cuadros del libro>

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando el error se concibe como falta, generalmente se penaliza. Si esa penalización se convierte en una práctica habitual acarrea efectos negativos sobre la autoestima de los alumnos penalizados y conlleva  consecuencias en el desarrollo de sus competencias para aprender; corriendo el riesgo de impactar negativamente en la concepción de competencia e inteligencia que un alumno tiene sobre sí mismo y esto puede condicionar sus actuaciones futuras.

La relación entre adultos significativos y el niño promueve, o no, el sentido de autonomía, la percepción de la propia competencia y las posibilidades de auto – regulación cognitiva y emocional para el éxito escolar. Es por ello que si se quiere que los errores sean el punto de partida para el aprendizaje, deben convertirse en una oportunidad para dialogar, investigar y reflexionar.

El proceso de auto-reflexión docente toma en este caso un rol fundamental y es que quedarnos inmóviles en la comodidad de nuestro saber no nos permite crecer como profesionales, no nos brinda la posibilidad de re-inventarnos y reinventar nuestras prácticas, es necesario entender a la educación como una fluencia de ideas y diálogos… que no se dan solamente con el alumno o con nosotros mismos, se tienen que poder abrir y dar también con otros docentes, con autores, con documentación de clases.. etc. Para poder planificar a bese de errores debemos como profesionales, planificar previamente a base de nuestros propios errores… comprendiendo qué conocimientos tengo y cuáles me faltan para poder hacer las mejores intervenciones.

 

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