Archive | mayo 2018

Experiencias que ayudan a reflexionar

¿Qué nos convocó a reunirnos en la Universidad de San Andrés?

Hay muchas respuestas, sin embargo el denominador común es que todos los que estábamos allí reunidos lo hicimos por la pasión por nuestra tarea.

Fuimos convocados por el equipo de Rebeca Anijovich a participar de una mañana de trabajo para organizar la Jornada de Intercambio de experiencias en Aulas Heterogéneas. Allí nos encontramos con equipos directivos y docentes de distintos niveles y colegios. Algunos de los presentes ya habían participado de la organización de este evento en años anteriores, para otros era nuestra primera vez.

Nuevamente hice una reflexión sobre mi aprendizaje y fui identificando diferentes aspectos que en suma hicieron que esta mañana de trabajo sea muy productiva. Comenzamos presentándonos, se compartieron los objetivos de la Jornada, cada uno fue haciendo sus aportes y ya empezaron a vislumbrarse los diferentes intereses. Una vez que se plasmaron los distintos temas para trabajar cada uno tuvo la posibilidad de elegir en cuál quería participar. Todo en un clima de respeto y apertura.

Hubo aprendizaje colaborativo, intercambio, diferenciación de roles, estimación de plazos, documentación, como así también preguntas del estilo ¿me quedo pensando en …? Seguramente para muchos de nosotros éstas son prácticas habituales, no obstante el poder reconocer e identificar cada uno de estos momentos amplifica nuestro aprendizaje.

Como docentes  es importante que podamos hacer estas experiencias de reflexión sobre nuestras prácticas para orientar a nuestros alumnos a que reflexionen sobre sus aprendizajes y puedan reconocerse qué tipo de aprendiz son.

“Hablamos de la experiencia para expresar lo que nos pone en una
situación de novedad ante lo vivido, lo que nos pone a pensar, lo que requiere
nueva significación, lo que nos destapa la pregunta por el sentido de las cosas.”

José Contreras Domingo

 

 

Descubrir tu pasión lo cambia todo

Me propuse volver a leer “El elemento” de Ken Robinson. Libro que había leído por una invitación de nuestro Director General Gerald Splitt, y ahora me disponía a retomar con todo lo aprendido en estas semanas junto a la Cohort Goethe 2018.

Me detengo en estas ideas:

  • “Las escuelas no valoran las cosas en que los alumnos son buenos”.

Como educadores tenemos que ser concientes del impacto que generamos con nuestras apreciaciones e intervenciones en nuestros alumnos. Si alentamos sus logros, seguramente adquirirán más confianza en sus aprendizajes.

Aquí me detengo con una pregunta: ¿sabemos en qué cosas se destacan nuestros alumnos fuera del ámbito del colegio?, ¿los alentamos en sus competencias extraescolares?, ¿sabemos con qué se apasionan nuestros alumnos?.

  • “El Elemento es el punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales”. “Lo entiendo/capacidad, me encanta/vocación, lo quiero/actitud, ¿dónde está?/oportunidad“.

Muchas veces nos encontramos con situaciones que nos apasionan, en las que el tiempo parece detenerse, que nos exigen un desafío para lograrlas, y que son una oportunidad para descubrir algo que no hubiéramos descubierto solos.

Me permito otra reflexión, ¿brindamos a nuestros alumnos variedad de propuestas para que puedan conocer sus oportunidades?, ¿en nuestras planificaciones están presentes las inteligencias múltiples?.

  • “Reunirse con gente que comparta la misma pasión para encontrar inspiración”.

Coincido en que el grupo que comparte los mismos intereses alienta e incentiva. También reflexiono que si uno amplía el grupo, las experiencias pueden sorprendernos cuando entablamos vínculos con personas que nos ayudan a ver desde otro ángulo o a pensar oportunidades que no las habíamos considerado. Es nuestra tarea como educadores tender puentes, mostrar los aprendizajes de nuestros alumnos, celebrar con otros los logros y proyectos de otros grupos. Todas son oportunidades para encontrar nuestro Elemento.

  • “Hay barreras que se nos presentan para encontrar nuestro Elemento. Barreras personales, sociales y culturales”. Temor al fracaso, inseguridad, crítica del entorno, falta de motivación.

Muchas veces nos invade la tentación de seguir haciendo las  cosas del mismo modo y tenemos temor a profundizar en lo que aprendimos. ¿Les pasará esto a nuestros alumnos? No lo creo, aprendamos de ellos y démosles instancias para que desplieguen sus talentos. En este sentido vuelvo a pensar en nuestra conversación con Joy Kirr y su “Genius Hour” quien le da la oportunidad a sus alumnos de mostrar sus intereses y talentos.

Releer el libro me hizo pensar en una frase que  me gusta decir que “tengo en mi mesa de luz”.

Nadie es responsable por lo que le sucede, pero si por lo que hace con lo que le sucede”

Aprovechemos las nuevas oportunidades, estemos atentos a las oportunidades que nos muestran nuestros alumnos y generemos un clima escolar propicio que los lleve a descubrir su Elemento. posiblemente algunos no lo logren en lo inmediato pero los vamos acompañando.