To grade or not to grade – Episodio 5: La vez que hice trampa

¡Hola, Schule! ¿Cómo están?

Me estoy dando cuenta de que aquellos que leen mi blog pero no me conocen bien personalmente deben creer que soy ciclotímica… Es decir, por un lado, soy la mayor promotora del #gogradeless pero, por el otro, no paro de hablar de las desventajas que le encuentro a este sistema.

Lo que sucede es que estoy realmente de acuerdo con que nuestro sistema de notas ya resulta arcaico y fuera de lugar… ¡pero estoy totalmente perdida y no sé cómo implementarlo!

 

Sin embargo, hoy les vengo a contar una historia con final feliz en la que, junto con un alumno, les ganamos a las notas feas y malditas.

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Esto sucedió en el año 2016.

Tenía un alumno que estaba atravesando muchos problemas familiares y personales, cosa que influía mucho en sus notas. No lograba concentrarse en clase, no terminaba a tiempo las tareas, no aprobaba los exámenes… Y, sumado a esto, se trataba de un chico muy introvertido que jamás se acercaba a los profesores a compartir sus inquietudes ni contar su situacion… ¡y mucho menos a pedir recuperatorios o segundas oportunidades!

Yo noté que este chico necesitaba ayuda urgente… y que a esa ayuda no se la iban a dar los exámenes tradicionales ni los boletines.

En el primer trimestre, apenas (y con mucha ayuda) había alcanzado el 7. Pero en el segundo, las cosas se pusieron muy difíciles… lo que resultó en un 4.

 

¿Qué quería decir esto? NECESITABA UN 10 EN EL 3ER TRIMESTRE PARA APROBAR…

Si yo hubiese seguido el sistema de notas tradicional, eso hubiera sido imposible para él. Por lo que decidí, luego de varias charlas con Vicedirección, Gabinete, su Profesora Consejera y, por supuesto, la madre del alumno, tomar otros caminos.

Tuvo que rendir el test y la evaluación como los demás, claramente. Pero, además, me dediqué a prepararle cuestionarios de los cuentos leídos, tareas extra, hacerle preparar lecciones orales de temas cortos…

A fin de trimestre, este alumno había logrado un progreso muchísimo mayor al de los dos trimestres anteriores JUNTOS. Esto fue un orgullo enorme, tanto para él como para mí.

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Así que, sí… hice trampa y le gané a las notas…

Pero ese año entendí que a veces el aprendizaje se trata del progreso y no de una nota que “cierre bien en las cuentas”.

Porque, realmente, hay alumnos que obtienen muy buenas notas en los primeros trimestres y luego decaen porque “ya tienen aprobada la materia”…

¿Acaso no vale más el progreso de este estudiante que las notas que “cierren bien el trimestre”?

 

 

Con cariño,

Marianita

 

 

Imagen: www.flickr.com/photos/borealnz/3306646403/

2 Comments

  • Silvia Rosenthal Tolisano commented on diciembre 23, 2019 Reply

    @Mariana
    Es parte de leer blogs de reflexiones que el lector tiene que tomar en consideración que la plataforma del blog es precisamente la plataforma donde el autor puede ser lo que quiere, como por ejemplo en tu caso TOTALMENTE en contra del sistema actual de la evaluación, pero al mismo tiempo encontrar todas las desventajas de no usarlo.
    Tu blog es tu plataforma de negociar tu posición, de investigar, de tirar afuera teorías que no te sirven, etc.

  • Silvia Rosenthal Tolisano commented on diciembre 23, 2019 Reply

    Documentar esas anécdotas del aula es tan importante para poder acordarnos más adelante, pero también para compartir con otros que realmente sucede con nuestros alumnos, que les sirve y que no.

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