Creando cuentos policiales en 6to año

“Nuestro objetivo es que el maestro planifique para los niños, tomando en cuenta qué saben y qué ignoran, como así también qué características tienen los modelos textuales que deben conocer y cuál será la mejor situación didáctica que favorezca estos aprendizajes.” Ana María Kaufman y María Elena Rodríguez

“… generar un texto significa aplicar una estrategia que incluye las previsiones de los movimientos del otro; como ocurre, por lo demás, en toda estrategia.” Umberto Eco

“Alfabetizamos para lograr niños conscientes de un mundo atravesado por la escritura, poderosos por ser capaces de dominarla y felices por ser capaces de disfrutarla.” Mirta L. Castedo

¿Por qué escribir cuentos policiales?

Porque como solía decir Cortázar, en literatura no hay temas buenos ni temas malos, hay solamente un buen o mal tratamiento del tema.

Además, es importante incluir la mayor variedad de tipologías textuales que le permitan al alumno descubrir la diversidad de opciones, tramas y formatos en que se sientan más a gusto y explotar su potencial.

Ahora bien, los cuentos policiales tienen una serie de notas que los caracterizan tales como: la presencia de un enigma, un misterio que aparenta ser difícil, casi imposible de resolver. En los cuentos de Poe y Doyle, la policía ha sido, generalmente, incapaz de resolverlo. Otra de sus notas es que existe un detective que lo resuelve. El problema, que ya ha ocupado a otros estudiosos, es que se necesita saber cómo lo resuelve. También se encuentra en este tipo de relatos, una serie de pistas que nos brindan distintas alternativas para pensar –¿o desviarnos?– en relación con el problema. Entre la variedad de pistas, generalmente, se destaca la importancia de los indicios más superficiales para llevar a buen término la investigación. Me adelante a aclarar que es por ello que se propone que los alumnos realicen la mayor cantidad posible de lecturas de cuentos policiales como lectura de modelos; es así como creo que pueden llegar a caracterizar las restricciones propias de este tipo de texto.

Luego, se propusieron diferentes etapas. entre ellas, de planificación (qué y cómo), borradores,  re escritura, tener en cuenta: el vocabulario específico de este género, incluir pistas y personajes acordes a la situación y poner énfasis en el final.

Finalizada esa etapa, la cuál llevó varias horas de trabajo, pasaron al momento de la lectura en voz alta de cada uno de ellos, en donde, mediante una rubrica, fuimos analizando (primero lo hice como modelo) si se respetaban cada uno de esos ítems o indicadores de lo que debería incluir un cuento policial.

Fue una crítica constructiva ya que cada uno de los chicos pudo darse cuenta que faltaba, por ejemplo, o que se pudo de más o como decían ellos:

“…le puse mucho relleno, Maru” o

“…me faltaron pistas” o

“…me quedé con ganas de escuchar más, y el final se vino muy rápido”

En fin, fueron momentos en donde la crítica y el feedback estaban a la orden del día, ya que se decía todo con tanta altura, respetando al compañero y sin descalificarlo, que daba gusto presenciarlo. Es más, no era sino aportarle datos o ideas para mejorar su trabajo. Fue sumamente enriquecedor para todos.

Les dejo algunos de los cuentos que escribieron y que se filmaron ellos para poder escucharlos.

 

 

About Marisa

Docente de Educación Primaria con el desafío de informar, experimentar y documentar lo que vive y siente en el aula.
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