Etapa 4, reflexiones que surgen hoy

Estamos en la cuarta etapa de cuarentena (01/05 al 15/05). Es el momento para mirar y evaluar qué hicimos hasta ahora, qué aprendimos, y de preguntarnos qué va a pasar el día después.

La etapa cuatro: evaluar con lentes nuevos . De lo que generamos y aprendimos hasta ahora, ¿qué nos sirvió?, ¿qué no? Nos adaptamos increíblemente rápido y casi sin resistencia a los cambios que impuso el contexto. En el medio del caos encontramos soluciones innovadoras, algunas oportunidades y ventajas que funcionaron tan bien que es muy probable que sean parte de la nueva “normalidad” poscuarentena. Quizás no se mantengan tal como están hoy, sino que se combinen con soluciones anteriores o con otras, todavía más nuevas, que iremos inventando.

Todo este tiempo seguimos comunicándonos, manteniendo vivos los contactos y las conversaciones, muchos sintiéndonos cada vez más en red, más cercanos. Con algunos, la distancia nos acercó más que nunca.  Como en todo momento de cambio disruptivo, hoy tenemos más preguntas que respuestas.

¿Qué, de lo que aprendimos, queremos seguir teniendo? ¿Cómo lo vamos a sostener? ¿Qué, de lo que dejamos de hacer, ya no vamos a hacer más?.

Es muy raro esto que estamos viviendo, este apremio por adaptarnos y seguir avanzando, con un ojo en el presente y el corto plazo, y el otro en el futuro, deseando que lo que estamos haciendo hoy nos lleve a un mañana mejor. La pandemia trae miedo, dolor y enormes costos sociales y económicos, y también algunas oportunidades. Estamos viviendo un momento de cambio de paradigma, una revolución en la manera de vivir, vincularnos y trabajar. Cada semana que pasa se transforma el panorama, se sigue alejando el horizonte de retorno, crece la incertidumbre.

En la escuela seguimos trabajando en la mejora de los Blogs de clase, sumando videos explicativos, agregando categorías para organizar y visibilizar más la información.

Se sistematizan las entregas regulares de los talleres (Arte, Yoga, Ajedrez).

Se organizan reuniones de padres de 1ro. con docentes de ambas lenguas para comunicar la modalidad de trabajo y los pasos de la alfabetización.  Se organizan presentaciones bilingües idénticas para cada año.  La experiencia de reuniones virtuales de padres resulta novedosa y efectiva.

Se van sumando herramientas digitales a las actividades y propuestas para los alumnos.  Surgen los primeros proyectos de clase.

 

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